Alternativas

Para cada indexador de URL del mercado: el motivo por el que se busca otro, y lo que existe en su lugar. Speed Indexing está en la lista, con sus límites.

Nadie cambia de indexador por gusto. Se cambia porque el crédito no vuelve cuando la URL no entra en el índice. Porque el paquete más pequeño cuesta veinticinco dólares y no hay forma de probar antes. Porque la suscripción sigue cobrando el mes que no se usa. O porque el servicio solo mira Google, y tú publicas para los dos buscadores. Cada página de esta sección parte de un motivo concreto, leído en las propias páginas del servicio el 13 de septiembre de 2026, y repasa lo que hay en su lugar, con el precio que cada uno publica.

El mercado en español no tiene servicio propio

Conviene decirlo antes de comparar nada. Buscamos un indexador serio con página en español el 13 de septiembre de 2026 y no lo encontramos. De los tres candidatos, uno dedica dos de sus cinco secciones a vender enlaces y servicios de agencia, y su página entera no pasa de trescientas palabras. Otro titula en inglés, arrastra encabezados en ruso y deja un «lorem ipsum» en producción. El tercero no respondió en dos intentos. Las dos únicas páginas en español correctas del sector son traducciones: la de SpeedyIndex y la de IndexMeNow, esta última calcada del francés hasta en los encabezados.

De ahí que estas páginas comparen con los servicios internacionales. Son los que de verdad se usan desde España y desde América Latina, y son los que cobran en dólares. Los precios de abajo están en dólares por esa razón, salvo IndexMeNow, que publica en euros y así lo indicamos.

Las alternativas, servicio por servicio

  • Alternativa a Rapid URL Indexer

    Devuelve el crédito a los catorce días y solo mira Google. La entrada cuesta 25 dólares y no hay prueba gratuita.

  • Alternativa a SpeedyIndex

    Cuenta en fichas, devuelve el séptimo día y cobra aparte la comprobación en Bing. Su prueba gratuita da un solo enlace indexado.

  • Alternativa a IndexMeNow

    El servicio más caro del sondeo: de 0,47 a 0,98 euros por URL, solo Google y sin prueba gratuita.

  • Alternativa a Omega Indexer

    Suscripción mensual con devolución a las 24 horas, recarga fuera de plan a 0,20 dólares el crédito y ninguna prueba gratuita.

Qué aporta Speed Indexing en estas comparaciones

Un crédito, una URL, y esa URL sale hacia Google y hacia Bing. No hay nada que elegir ni nada que pagar aparte por el segundo buscador. De los quince servicios que consultamos el 13 de septiembre de 2026, ninguno comprueba Bing: el único que lo nombra en su oferta no verifica nada, y SpeedyIndex lo deja para su comprobador, que cobra fichas por separado.

La comprobación cae el séptimo día. Si Google no tiene la página, el crédito vuelve a la cuenta, solo, sin abrir ningún tique, aunque Bing sí la haya indexado. Antes de cobrar nada, cada URL pasa un control: noindex en la etiqueta o en la cabecera, 404, 403, 5xx, redirección, bloqueo en robots.txt, canónica que apunta a otra página. La que no pasa el control no se factura. Y una URL que ya enviaste desde la misma cuenta hace menos de treinta días se rechaza sin cobrar. Los créditos no caducan, no hay suscripción, y al registrarte hay diez esperando, sin tarjeta.

Lo que Speed Indexing no hace

No hay plugin de WordPress, ni extensión de Chrome, ni conector de Zapier: quien quiera automatizar pasa por la API. No hay modo instantáneo de pago, ni informe intermedio al tercer o al cuarto día. Hay un solo veredicto, el séptimo. No hay Yandex, ni comprobador de índice vendido por separado, ni programa de afiliados, ni pago en cripto o por PayPal. La garantía cubre Google, no Bing. Y no publicamos ningún porcentaje de indexación, porque no tenemos ninguno medido: el servicio abrió en septiembre de 2026 y todavía se leen pocas opiniones suyas.

¿Buscas un cara a cara punto por punto en vez de una lista? Está en las comparativas. Los precios de Speed Indexing se leen en la tabla de tarifas.